Un hombre portugués de 26 años ha sido arrestado en el Aeropuerto de Changi por la Oficina Central de Narcóticos (CNB) de Singapur, tras intentar introducir una cantidad significativa de cannabis en el país. La detención se produjo el lunes por la tarde mediante una operación conjunta de seguridad aeroportuaria y agentes antinarcóticos.
Durante la inspección del equipaje, las autoridades hallaron varios paquetes sellados al vacío ocultos en el forro de su maleta. Las pruebas preliminares confirmaron que la sustancia era cannabis, con un peso aproximado de 4,5 kilogramos. Bajo la estricta Ley sobre el Uso Indebido de Drogas de Singapur, el tráfico de más de 500 gramos de esta planta puede conllevar la pena de muerte.
El sospechoso procedía de un vuelo desde Europa. La CNB informó que habían estado monitorizando patrones de viaje sospechosos y actuaron gracias a labores de inteligencia para interceptar el cargamento. Actualmente, las investigaciones continúan para determinar si el individuo forma parte de una red internacional de narcotráfico con operaciones en el sudeste asiático.
Singapur mantiene una política de tolerancia cero frente a las drogas, alejándose de la tendencia global hacia la despenalización y el uso médico que se observa en Occidente. Este arresto sirve como una advertencia sobre los riesgos legales extremos de transportar sustancias controladas a jurisdicciones que aplican la pena capital.